viernes, 11 de noviembre de 2011

Características de Exposicion y Expositor

Características de la exposición

La exposición es un tipo de discurso cuyo fin primordial es transmitir información. Es una de las manifestaciones de expresión propias de los textos didácticos. Esta finalidad se puede concretar de formas muy distintas, ya sea en lengua oral o escrita: son exposiciones el artículo especializado en el que un científico da a conocer sus descubrimientos, la noticia periodística mediante la cual esos mismos descubrimientos se divulgan, el ejercicio de examen en el que un alumno desarrolla un tema propuesto o la explicación oral que un guía realiza mientras enseña un museo a un grupo de turistas. En cualquiera de esos casos el emisor debe tener un conocimiento profundo del tema que trate.

Para que el propósito informativo característico de la exposición se cumpla de manera satisfactoria, el texto expositivo debe reunir una serie de cualidades, entre las que se cuentan la claridad, el orden y la objetividad. Todo texto expositivo, en efecto, debe presentar sus contenidos de forma comprensible para el interlocutor (claridad), organizados según un determinado criterio (orden) y sin valoraciones personales injustificadas (objetividad).

Características que debe tener un buen expositor


  • Actitud profesional. Esto es, ser recto, imparcial y no ser muy rígido.

  • Ser ejemplo. Aceptar que la experiencia vale mas que el entrenamiento. Así la audiencia lo hará como el expositor lo haga, no como lo dice. Los participantes reconocerán que el expositor no es solamente una fuente de información, sino un ejemplo de actitudes y la causa de la acción.

  • Aceptar errores. El expositor debe aceptar las fallas, ser sincero acerca de ellas y capitalizarlas.

  • Ser comprensivo. Entender que la comprensión es mayor que el conocimiento. Tratar de entender y ayudar. Tener conocimiento de otros temas y no juzgar sino tratar de producir en el auditorio una condición igual.

  • Dar libertad. No tratar de deslumbrar al auditorio con nuestra personalidad, sino dejarlos actuar para que se sientan involucrados y estén con nosotros.

  • Ser afectuoso. Expresar afecto es una buena actitud.

  • Ser ameno. Ser un buen motivador para mantenerlos despiertos e interesados.

  • Observar y analizar al auditorio. Esto es para saber el efecto que causan las palabras del expositor.

  • Ser oportuno. Decir las cosas en el momento adecuado.

  • Ser atrevido. El expositor no debe tener miedo de exponer sus nuevas ideas. Debe mirar hacia delante, ser pionero, deseoso de hacer lo que ya está hecho y conocer lo desconocido.

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